Ellas querían saber… In memoriam: Josefina Cuesta Bustillo

In memoriam Josefina Cuesta Bustillo (Villamolón, 1947-Salamanca, 2021).

Las palabras que encabezan el título de esta breve semblanza son el título de la primera clase magistral que tuve la suerte de escuchar a Josefina hace ya unos años. Era un excelente recorrido por los siglos con fogonazos de luz hacia algunas de las mujeres que a lo largo de la Historia se atrevieron a querer saber… Al terminar hubo un nuevo descubrimiento: la constatación de que al bajar del estrado, desaparecía la distancia y llegaba la maestra cercana que buscaba aprender de manera sutil y constante. Para entonces ya era Catedrática de Historia Contemporánea y contaba con un bagaje de formación y desarrollo investigador que explicaban su brillantez en sus exposiciones y escritos: pionera en los estudios de Memoria en España, tras doctorarse con una tesis de Historia Social Internacional en la Universidad de Salamanca, fue a la Escuela parisina de Altos Estudios para avanzar en una rama que apenas se conocía en nuestro país. Pero ella no se conformó con recoger las enseñanzas de la corriente francesa que dirigía Pierre Norá sino que introdujo dos coordenadas en su quehacer que completaban una ruta muy definida: los estudios de la mujer y el acceso a la igualdad a través de la Universidad. Numerosas investigaciones, clases y publicaciones después, sumadas a un carácter generoso y muy emprendedor, le condujeron -sin pretenderlo- a un puesto de liderazgo indiscutible desde el que ayudar y aprender.

Entre las muchas instituciones públicas y privadas con las que colaboró Josefina, la Fundación Ortega-Marañón se enorgullece en ser una de las que más le interesó por el gran legado que en ella se guarda a través del Archivo de la Residencia de Señoritas y por el potencial de difusión que a través de sus diferentes actividades y publicaciones tuvieron los resultados de sus investigaciones. La edición conjunta del libro <em>La Residencia de Señoritas y otras redes culturales femeninas en 2015 </em>entre la Fundación Ortega-Marañón y la editorial de la Universidad de Salamanca fue el acercamiento definitivo a una colaboración que ha continuado durante los últimos seis años. Este tomo fue el primer número de la colección Memoria de Mujer, que Josefina fundó y bajo su dirección conjunta con una de sus más brillantes discípulas, María José Turrión, compendió en sus páginas las incipientes redes de mujeres que a través de la educación superior se tejieron para ayudar al progreso conjunto de las españolas del primer tercio del siglo XX. Dada la trascendencia de este libro, se presentó en dos escenarios, en la sede de la FOM en Madrid a finales de 2015 y en diciembre de 2016 en Zamora, en el seno de la Exposición 30 Pioneras que la misma Fundación llevó al Palacio de la Antigua Diputación zamorana.

En estos años muchas han sido las ocasiones para colaborar de forma conjunta, como la formación de un equipo investigador que pretende desarrollar las redes de mujeres más allá de las fronteras nacionales o la intención, aún en el aire, de llevar a tierras Salmantinas la exposición itinerante de 30 Pioneras antes mencionada. En el día a día tampoco faltaron los mensajes con los que ayudar a las nuevas generaciones investigadoras que buscaban en ella el magisterio que tan generosamente prodigó.

Valga como ejemplo el correo que hace apenas dos meses cerró nuestro epistolario: Josefina me remitió la consulta de una doctoranda interesada en el día a día de la Residencia de Señoritas. Tras aclarar desde la Fundación la consulta, las últimas palabras que nos escribió, nos quedan como testamento de su voluntad resuelta: “Margarita ,eres muy generosa. Te agradezco la respuesta. Creo que siempre hay que poder sacar un rato para ayudar a esta gente joven que pretende innovar. ¡Están ahora tan de moda las mujeres de los años veinte  y treinta!! Aprovecho para desearte un buen año, que no ha comenzado bien…esperemos mejore. Un abrazo,

Pues no, Josefina, el año no solo no ha mejorado, sino que tu ausencia va a poner peor las cosas. Es verdad que nos queda  tu obra publicada, tu investigación y el recuerdo de tu espléndido magisterio dentro y fuera de las aulas y se mantienen firmes como referentes para todos los que trabajamos en los campos de la Memoria y de la reivindicación del papel de las Mujeres en el progreso de nuestra sociedad más contemporánea. Pero nos va a faltar tu apoyo cercano y tus orientaciones y aliento siempre oportunos. Tendremos que revisar tu papel en nuestras vidas y hacer de tu obra la misma memoria que contigo buscamos en quienes nos precedieron, en quienes, como tú, quisieron saber